“Pues hoy que la educación
yace muerta y sin consuelos,
necesita un Vasconcelos
que le ponga corazón”(Calavera a Vasconcelos
en el 50 aniversario de su muerte)
Es triste ver disminuir las esperanzas en el horizonte educativo. Aumentan las armas y disminuyen los libros, se prefiere el conflicto en lugar de la armonía, el abandono en lugar del acompañamiento, la política y no la educación. Es indigno ver a los alumnos en la calle en lugar de estar puliéndose en las aulas, a los profesores protegidos solo por la sombra de un árbol, decepcionados, en lugar de seguir construyendo futuros. Así se ve a partir de ayer a estudiantes y maestros de la Universidad Pedagógica Nacional en Aguascalientes, y a nadie parece importarle que las puertas estén cerradas y no haya camino viable para seguir la misión.
Es la historia de siempre, y los hechos se repiten: parece que las instituciones más débiles siempre son las educativas. Les mostraré uno de tantos casos que sucedió también en nuestra bella Aguascalientes hace unos 90 años.
Se trata de una institución creada a propósito del gran proyecto educativo de Vasconcelos, con la misión de educar en cuerpo y alma a los obreros de Aguascalientes: El Centro Cultural Obrero. Fue un caso interesante que nos da ejemplo de cómo se deben defender las instituciones educativas, sobre todo cuando fallan las políticas y no se atienden a tiempo los signos y las necesidades.
Este centro educativo que se creó a raíz del primer convenio de la recién creada SEP con el estado de Aguascalientes en 1922. Tuvo que defenderse del mismo presidente de la república Plutarco Elías Calles, como ahora, les platico.
El personaje clave fue el profesor José Ramírez Palos, que fue nombrado director del Centro Cultural Obrero desde su fundación.
Llegó a contar con más de 500 alumnos inscritos en los diversos cursos que ofrecía. Sin embargo, y de manera inexplicable, por órdenes de Calles fue clausurado el 31 de diciembre de 1924. Su nombre completo era “Centro Cultural Obrero Vicenta Trujillo”. Pero, al recibir la notificación del cierre, como las clases ya habían comenzado desde el primero de noviembre y llevaban dos meses de avance, decidieron continuar aún extraoficialmente con las labores educativas. ¡Bien hecho! Nada debe anteponerse a la misión de formar a los hombres en un pueblo civilizado.
En su defensa de las autoridades, el centro fue apoyado -como era de esperarse- tanto por sus alumnos como por los exalumnos, sus familias y centros de trabajo. Así, diversas agrupaciones, asociaciones y sindicatos hicieron una intensa campaña en apoyo al centro educativo.
Algunos de ellos fueron: El Sindicato de Obreros Metalúrgicos, la Unión Internacional de Forjadores y Ayudantes, la Unión de Carpinteros y Similares, la Unión de Caldereros y Ayudantes, la Federación de Sindicatos Locales, la Sociedad Ferrocarrilera del Departamento de Vía, la Unión de Albañiles, Cantereros y Ayudantes del Centro y la Unión de Albañiles y Ayudantes Auxiliares del Departamento Mecánico.
Todos ellos enviaron misivas a Calles y al gobernador de Aguascalientes, José María Elizalde para que se insistiera ante el presidente para reabrir las puertas (oficialmente) de la escuela. Se organizaron comisiones para visitar al presidente de la República con el mismo fin. Los argumentos eran: “en él tenemos nuestros hijos educándose y al que también asistimos los Sindicalizados con el fin de recibir clases”; “Nosotros nos sentimos grandemente afectados, con la clausura de dicho plantel, por ser en él, donde recibe instrucción, gran parte de los miembros que forman esta Sociedad (se refiere a la Unión Internacional de Forjadores y Ayudantes) ; y ser un Centro donde se combate el vicio por medio de la Educación”; “Porque en él se imparten clases de distintas materias sirviendo estas para el perfeccionamiento del trabajo y así como para el perfeccionamiento moral de los obreros”: “… consideramos que la existencia de dicho centro es de vital importancia para nosotros (decía la Unión de Carpinteros y similares), por que ahí van muchos cerebros a adquirir su ilustración”.
En este trance, se distinguió la participación del “Circulo estudiantil” del Centro cultural obrero de Aguascalientes, quien dirigió al presidente una extensa misiva apoyada por gran cantidad de firmas. En esta, los estudiantes del Centro, quienes eran los más afectados con el cierre se expresan de la siguiente manera:
“… no todos los ideales se robustecen a cañonazos; ni todas las aspiraciones pueden convertirse en realidad desde los parapetos. Y ha sido el “Centro Cultural Obrero” de esta ciudad, el núcleo a cuyo derredor nos hemos agrupado llenos de entusiasmo y de fe para elevar nuestro nivel intelectual que hará más eficaz nuestra actuación donde quiera que sea solicitado nuestro esfuerzo: ya en el campo, ya en el taller, ya en los campos de la industria…”
Finalmente, el gobernador José María Elizalde, envía un oficio al Secretario de Educación Publica Federal donde, a nombre de todas las asociaciones solicitantes, exigía la reapertura del Centro Cultural, pues dijo, es un “establecimiento de educación y cultura que ese ministerio tenía abierto al servicio público en esta misma ciudad, en el cual se logró, durante todo el tiempo en que estuvo funcionando, un fruto magnífico para la clase obrera, tan necesitada de esa clase de enseñanza”.
Días después, se reabrió el centro, aunque, como ya se comentó esta reapertura simplemente significó la “aprobación oficial de las labores docentes” pues en la práctica nunca dejó de funcionar.
Así, el centro, con apoyo de todos a los que le interesaba la educación de los obreros en Aguascalientes continuó su misión.
Ojalá ahora que una situación similar vive la UPN 011 en Aguascalientes, la historia también se repita, y todos a los que les interese la educación: alumnos, egresados (que se cuentan en miles) muchos de ellos docentes y funcionarios del sistema educativo estatal, familiares, centros de trabajo y asociaciones, sigan el ejemplo de aquellos que lograron conservar al Centro Cultural Obrero con las puertas abiertas para abrasar a todos los que quieran transformarse con la educación. Ojala…